sábado, 4 de septiembre de 2010

El Ing. Agr. Luis Galotti nos envia una oportuna reflexion de un medico veterinario


Los ingenieros agrónomos: el daño colateral del kirchnerismo

En los últimos veinte años hubo una “revolución verde”. Se duplicaron los rindes de los principales cultivos, permitiéndoles a habitantes de todo el planeta irse a dormir sin hambre. Cultivos que crecen en supuestas áreas no cultivables, agroquímicos mucho menos nocivos para el medio ambiente. En ese “milagro productivo” están involucrados investigadores de todo el mundo, institutos de investigación estatales y privados, empresas e ingenieros agrónomos de todo el mundo…incluyendo argentinos.

Sin embargo prácticamente nadie habla de ellos, como sí se habla de futbolistas, polistas, actores, artistas que nos enorgullecen.

Por el contrario, la guerra de los Kirchner al sector productivo agrario, encuentra su eslabón mas débil en los ingenieros agrónomos.

De ninguna manera busco crear polémica respecto a la capacidad de defensa de los colegios y otras entidades de los ingenieros agrónomos. Por el contrario, hago un llamado a los mismos a pensar que en esta guerra, no solo del gobierno contra el campo, sino también de los ambientalistas fundamentados y de los que practican el deporte nacional de “pegarle al campo o morder la mano de quién nos da de comer”, los ingenieros agrónomos y profesiones similares, son los que menos capacidad de defensa tienen, por lo que la lógica indica que serán los que salgan mas heridos.

Todos los días aparecen notas, opiniones o cartas de lectores, en medios nacionales, pero lo que es peor, en pequeños periódicos regionales, donde un periodista, un opinador circunstancial o un vecino, sin mayor conocimiento, exige restricciones para la aplicación de determinado agroquímico, dando por hecho que lo están envenenando. Abrevan de esas aguas y atizan ese fuego oportunistas de todo rango político: desde la presidente hasta candidatos a concejales. Y cada vez se busca restringir mas la aplicación de paquetes tecnológicos, que son mucho menos dañinos y peligrosos que los que se utilizaban diez años atrás. Y cada vez se cargan mas responsabilidades sobre los profesionales que los recetan, muchas de las cuales están en la práctica fuera de la órbita de control del profesional. Y allí está el gran peligro. Todo esto lo vengo charlando con los mas de quinientos ingenieros que entrené en los últimos dos años en cuestiones relacionadas, entre otras cosas, con su posicionamiento e imagen profesional:. Están preocupados, preocupadísimos. Y no encuentran eco. Lo que deben hacer es reposicionarse. El Posicionamiento es la imagen que las personas se construyen de nosotros en sus mentes. Reposicionarse es cambiar esa percepción, cuando es errónea o inconveniente. Para eso hay que aplicar determinadas técnicas del marketing, que funcionan con la misma previsibilidad que la atrazina o el 2-4 D. Vayan a los colegios, cuéntenles a los chicos la verdad. Aclárenle a la señora bien de Recoleta y a la charlatana de vereda del pueblo que casi todo lo que dicen es erróneo.

Busquen quién los ayude (mi pequeña contribución son las conferencias que brindo en los congresos de ingenieros agrónomos).

A la mentira hay que combatirla. Es la peor de las plagas. Miles de cerebros privilegiados, tirando para el mismo lado y correctamente asesorados, no tengo la menor duda, encontrarán la respuesta.

Juan Carlos Passano

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